Era extraño que reaccionaras así, entonces pensaste que todo lo que sucedía en los últimos días era extraño, simplemente insostenible dentro de lo que posiblemente podría sostenerse en tu comportamiento usual. Has desmenuzado personas, pensamientos, sentimientos, imágenes, todo cuanto bajo tu mente ha podido caer. Has sido como un mounstro cruento dispuesto a destrozar todo lo que estaba ya armando con cierta ternura, has desordenado un poco la ciudad, pisado sus edificios, su tienda de donas y a sus habitantes, dejando aires calientes, tonos azules-morados en el cielo, y lluvia y fuego en las casitas amarillas... Que se caen a pedazos.
Entonces, en aquellos momentos de tanta destrucción de caricaturas, te preguntas ¿porqué esta pasando toda esta confusión que parece sacada de una telenovela? y caminas de un lado al otro hasta que caes en sofá con ese aspecto de cansancio que no tienes pero que en tu cuerpo pesa. Piensas, solo piensas aunque sabes que no quisieras hacerlo, aunque estas cansada de pensar porque solo dudas. Es como si crearas miles de nubes oscuras sin sentido. Demonios, ojala al menos tuvieran uno.
Porque quizás al menos así podrías saber si todo eso que pisas, que desmoronas, que piensas es verdad o si solo son imaginaciones tontas que te hostigan, te marean y no te dejan confiar sobre que puede o no ser real, no Claudita?
No hay comentarios:
Publicar un comentario